Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

medios de comunicacion oficialistas ecuador

Por: Franklin Falconí

En el mundo de la hiperrealidad que describe Baudrillard en su libro “Cultura y simulacro”, es el mapa el que precede al territorio; es sobre esos mapas trazados por quienes tienen el poder que retazos de territorio se pudren, como evidencias últimas de la realidad. Utilizando la misma metáfora del filósofo francés, diríamos que en el Ecuador la democracia, retazos de ella, se pudren sobre el mapa jurídico, institucional y comunicacional trazado por Alianza País.

Los votos reales de los ciudadanos ecuatorianos, que acudieron a las urnas el pasado 2 de abril, deben reposar en algún oscuro rincón del Consejo Nacional Electoral, sustituidos por softwares que les hicieron expresar lo que no querían decir. Datos informáticos que tenían la tarea de trastocar la realidad, pues “con el mismo imperialismo de aquellos cartógrafos, intentan hacer coincidir lo real, todo lo real, con sus modelos de simulación” (Baudrillard, 1978. p. 6). ¿Qué es la denominada “revolución ciudadana”, sino un modelo de simulación, que se lee muy bien en power point?

Para lograr imponer una hiperrealidad, de la forma en que lo han hecho durante esta última década, no es suficiente con ser buenos diseñadores, hay que tener el papel y los lápices. Y Alianza País los tiene: al menos 19 medios de comunicación están bajo su control. Eso, según un informe de Fundamedios hasta el 2013, aunque algunos analistas hablan de que esa cifra habría llegado ya a los 30.

Es desde esos espacios desde donde han construido “realidades”, como aquella de que más malo es lo que se robaron durante el feriado bancario hace 18 años, que lo que se robaron en el caso Odebrecht, o en la Refinería de Esmeraldas, o en el Ministerio de Deportes, o en la CFN… durante este gobierno.

Es desde ahí donde, ya muy desesperados por las tendencias en las encuestas, decidieron echar toda la carne al asador y hacer una campaña sucia y abierta contra el candidato Guillermo Lasso. Alimentando el fantasma que había que alimentar: el del feriado bancario.

Según un informe del Observatorio de Medios del Ecuador, entre el 17 y el 23 de marzo, es decir a diez días de los sufragios de segunda vuelta, Gama TV, TC Televisión; Agencia Andes y El Ciudadano (dos medios digitales); diario El Telégrafo y Radio Pública, “contabilizaron 126 espacios informativos en los que se hablaba del candidato de oposición frente a 105 correspondientes al candidato oficialista Lenín Moreno, de una muestra de 288. Lasso obtuvo 5 horas y 13 minutos de descrédito en tales espacios informativos, al igual que en la primera semana de campaña, en comparación a Lenín Moreno, quien obtuvo 1 hora y 57 minutos de proselitismo a su favor, un descenso comparado a las 2 horas y 45 del anterior período” (gráfico 1).

Y para cerrar la campaña, durante la última semana, “se contabilizaron en radio y televisión 4 horas y 8 minutos de proselitismo a favor del candidato oficialista, frente a 2 horas y 23 minutos de descrédito contra el candidato opositor Guillermo Lasso, en un total de 262 espacios informativos” (gráfico 2).

Pero si esto, más que asombrar, molestó a los ciudadanos y en especial a los periodistas honestos, que vieron insultar de este modo el sentido que envuelve al ejercicio de su oficio, lo que realmente indignó es que sea el gobierno, a través de una de sus organizaciones ficticias, como el denominado ‘Observatorio ciudadano por una comunicación de calidad’, quien haya presentado una demanda en la Superintendencia de Comunicación (Supercom) en contra de los medios Ecuavisa, Teleamazonas, Televicentro, El Comercio, La Hora, Expreso y El Universo por “censura previa”, pues argumentaba que se dieron “el lujo” de no publicar un artículo de la revista argentina Página 12, en el que se acusaba al candidato Guillermo Lasso de haber “creado empresas offshore en paraísos fiscales”.

Lo nuevo de esta campaña es que los medios de comunicación dejaron de ser tribunas para el debate (si algún momento lo fueron) y se convirtieron en actores políticos de primera línea. Los candidatos en disputa sabían que no solo había que atacar a su adversario directo, sino también a los medios que se les oponían.

La orientación del oficialismo durante toda esta campaña fue deslegitimar a los medios que no responden a la línea del gobierno; el licenciado Lenín Moreno no compareció a ninguna entrevista en esos espacios, como sí lo hizo en los canales del Estado. Tan hostil fue a los periodistas de las empresas que consideran de oposición, que el colmo del ridículo fue aquel berrinche contra un reportero de Teleamazonas a quien le pidió que no se refiriera él como licenciado, sino como “presidente electo”, cosa que ni siquiera hasta el día en que se cierra esta edición se puede afirmar, pues está de por medio la impugnación que el otro candidato presentó a los resultados. Lo interesante de este episodio es que Moreno dio un excelente motivo para la burla generalizada en las redes sociales, y se automotejó para el resto de su mandato (si finalmente llegara a imponerse)

Decíamos que estos diseñadores de mapas tratan de ajustar la realidad a sus modelos, y para ello también tienen a la academia, intelectuales que ayudan a armar argumento, que intentan volver racional y civilizado lo que en la práctica es un Estado con tintes fascistoides; después de todo, como Foucault lo dijo en algún momento: “el discurso —el psicoanálisis nos lo ha mostrado— no es simplemente lo que manifiesta (o encubre) el deseo; es también lo que es el objeto del deseo; y ya que —esto la historia no cesa de  enseñárnoslo—  el  discurso  no  es  simplemente  aquello  que  traduce  las  luchas  o  los  sistemas  de dominación,  sino  aquello  por  lo  que,  y  por  medio  de  lo  cual  se  lucha,  aquel  poder  del  que  quiere  uno adueñarse”. 

Afirmar que el correísmo está en declive, solo porque ya no tiene el flujo de votación de antes, sería subestimar el impacto que su ejercicio del poder ha tenido en todo este tiempo, sobre todo en el plano ideológico.

“Quien imagine a los nazis en el poder como a una banda de brutales asesinos, motivados solo por descubrir judíos, enviarlos a los campos de concentración, invadir a sus vecinos con divisiones acorazadas, y reprimir conspiraciones masónicas y bolcheviques en el seno de su propio pueblo, pierde de vista el extremadamente eficiente y sofisticado sistema cultural y educacional que implantaron para garantizar el adoctrinamiento de las nuevas generaciones y la promoción de su ideología”, afirma Eliades Acosta Matos, en su libro “Intelectuales militantes”.

Las lecturas que estos intelectuales dan al escenario van por el lado de una confrontación entre la derecha (o la restauración conservadora) con la supuesta izquierda que representaría Alianza País, o entre el pueblo que supuestamente representan ellos y los pelucones que representan todos los que no están con ellos; entre la razón y la barbarie. Crean demonios y se erigen como los únicos exorcizadores posibles.

En este escenario, es evidente que para la izquierda la lucha presentará nuevos retos y oportunidades, pues por la dialéctica sabemos que todo cambia y se desarrolla. Por ahora su primer triunfo es haber arrastrado al correísmo a una crisis política sin precedentes en la vida republicana. Si Moreno es investido como mandatario, entrará deslegitimado, con la mitad de la población en su contra, con las masas en las calles. Moreno no la tiene fácil, por más encantadores mapas que dibuje.

0
0
0
s2smodern

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Portada

O opcion

Opción en tu e-mail

Sé parte de nuestra red, suscríbete al boletín electrónico para que recibas en tu e-mail las noticias al día.

Encuéntranos en Facebook

Síguenos en Twitter

Páginas amigas

ecuadorlibrered

kaos

inredh

cedhu 

 en marcha

conaie

tegantai

linea de fuego

 

opciontodos

Acerca de Nosotros

 

OPCIÓN es un periódico que circula a nivel nacional cada quince días. Se editó por primera vez el 21 de enero del 2001. Tiene una línea editorial que se identifica con los sectores populares y movimientos sociales del país, por eso es un medio de comunicación alternativo; alternativo a los intereses políticos, económicos, sociales y comerciales -hegemónicos capitalistas- que guían la acción de los mass media.

JSN Megazine template designed by JoomlaShine.com