Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

 voto reflexivo

…Y si aparecieran resultados de una encuesta en la que se demuestre que los ecuatorianos no creen en las encuestas, ¿los publicarían?, ¿lo harían tan profusamente como ahora lo hacen para posicionar las candidaturas de Moreno, Lasso y Viteri?

¿Por qué cuando muestran resultados de una encuesta, no anteponen la información acerca de qué partidos políticos o qué candidatos las contrataron? ¿Por qué no transparentan su militancia o afinidad ideológica a determinadas candidaturas? ¿Por qué nadie hace una auditoría técnica a la metodología, a la orientación que tienen las preguntas que se formulan a los ciudadanos?

Las encuestas, como lo hemos afirmado en análisis de procesos electorales anteriores, no solo son instrumentos técnicos para consumo de las organizaciones políticas y sus estrategas; no cumplen solo el papel de informar  a la ciudadanía, son, ante todo, herramientas para la manipulación a los electores, que funcionan como piezas de un engranaje mayor, constituido por los monopolios mediáticos (públicos y privados) y diversas instancias de poder a nivel ideológico: instituciones de educación, estructuras estatales con capacidad de difusión...

Como lo decía el sociólogo Pierre Bourdieu: “La encuesta de opinión es, en el estado actual, un instrumento de acción política; su función más importante consiste, quizá, en imponer la ilusión de que existe una opinión pública como sumatoria puramente aditiva de opiniones individuales; en imponer la idea de que existe algo que sería como la media de las opiniones, o la opinión media. La ‘opinión pública’ que aparece en las primeras páginas de los periódicos en forma de porcentajes (el 60% de los franceses están a favor de...), esta opinión pública es un simple y puro artefacto cuya función es disimular que el estado de la opinión en un momento dado es un sistema de fuerzas, de tensiones, y que no hay nada más inadecuado para representar el estado de la opinión que un porcentaje”.

Es decir, los ciudadanos no somos números que se comportan previsiblemente según su ubicación, somos seres humanos con preocupaciones diversas, experiencias de vida e intereses de clase. Aquello del “sistema de fuerzas”, o de las “tensiones” de las que habla Bourdieu, no se refiere sino a la disputa que por la conciencia de las masas se produce entre los actores políticos. Por ello el gran temor a los “indecisos”, al llamado “voto vergonzante”, o al “voto oculto”, que no son sino demostraciones de que, sobre todo en un escenario político como el actual, los ciudadanos hacen reflexiones de orden político, vinculándolas con su vida práctica, con su futuro.

Lo único cierto de esas encuestas, entonces, es que Lenin Moreno cae, decrece en las intenciones de voto, porque la gente ha perdido la confianza en el discurso de ese sector político que ha gobernado en la última década. Por ello, nadie se explica cómo algunas encuestas colocan al candidato correísta con casi el 40% de los votos, es simplemente absurdo. Los ciudadanos comentan que si el 19 de febrero se produjera el triunfo de ese candidato en primera vuelta, tal cosa no se explicaría más que por el fraude, de lo que se ha hablado mucho en este período.

Pero el otro hecho cierto, que se expresa con el tema de los indecisos, es que los ciudadanos tampoco confían en que los socialcristianos hayan dejado de ser tales, que Cynthia Viteri sea lo opuesto al Febres Cordero que creó los escuadrones volantes para arrestar y agredir a los dirigentes sociales, que creó órganos de espionaje como el SIC-10, con el cual se desapareció a los hermanos Restrepo; que sea diferente a aquel Nebot que gritaba en el Congreso: “ven acá para mearte enano hijue…”; o que Lasso haya dejado su esencia de banquero de la crisis del 99.

Para esos candidatos el tema de la campaña estuvo planteado como un “emprendimiento” más, es decir, como un negocio en el que intentaron vender un nuevo producto: ellos; que como todos los productos que venden en sus empresas, no tienen realmente las propiedades que les atribuye su publicidad. Ellos no quieren gobernar un país, quieren administrar un jugoso negocio.

También es cierto que los indecisos no han resuelto aún votar por Moncayo, porque a nivel informativo fue el candidato menos expuesto en los medios. Su campaña fue la de menos recursos económicos de entre las cuatro candidaturas que se presentan como las más opcionadas. Las empresas de comunicación hicieron lo suyo, lo que han hecho en otras ocasiones: ignorar, ocultar, minimizar al candidato de las posturas más avanzadas. En sus coberturas informativas, si lo mostraban, era en breves segundos, sin declaración alguna. Preferían hacerles hablar a candidatos chimbadores como Espinel o Pezantes. No mostraron la masividad del respaldo que recibió Moncayo en varias provincias del país, no le permitieron desarrollar sus propuestas más democráticas y progresistas que las de los otros candidatos. No permitieron el debate ideológico, de posturas políticas de fondo, auparon el baratillo demagógico de ofertas, impidieron a los ciudadanos conocer en su real significación a cada candidato.

El 19 de febrero es un misterio, en gran medida, porque esta estructura comunicacional y política de los poderes económicos ha generado confusión y dudas. Queda simplemente confiar en la sabiduría del pueblo, en su capacidad de discernir entre la verdad y la mentira, en su capacidad de no perder la memoria sobre lo que han sido hasta ahora los gobiernos de derecha, incluido el actual, en su capacidad de amar a su patria. Y, sobre todo, confiar en su decisión de castigar, con el voto, a la corrupción; la de antes y la de este gobierno.

0
0
0
s2smodern

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Portada

OPCION 342

Opción en tu e-mail

Sé parte de nuestra red, suscríbete al boletín electrónico para que recibas en tu e-mail las noticias al día.

Encuéntranos en Facebook

Síguenos en Twitter

Páginas amigas

ecuadorlibrered

kaos

inredh

cedhu 

 en marcha

conaie

tegantai

linea de fuego

 

opciontodos

Acerca de Nosotros

 

OPCIÓN es un periódico que circula a nivel nacional cada quince días. Se editó por primera vez el 21 de enero del 2001. Tiene una línea editorial que se identifica con los sectores populares y movimientos sociales del país, por eso es un medio de comunicación alternativo; alternativo a los intereses políticos, económicos, sociales y comerciales -hegemónicos capitalistas- que guían la acción de los mass media.

JSN Megazine template designed by JoomlaShine.com